El reconocido coreógrafo y docente argentino Yousef Constantino permaneció tres días en Venezuela, pero tuvo tiempo para visitar locales nocturnos, bailar, conocer la artesanía criolla y degustar nuestra gastronomía, quedando encantado con las cachapas y tequeños. Agradeció a la escuela Yamile bellydance, la oportunidad de estar por primera vez en el país.
Desde niño soñó con conocer Caracas, la ciudad que observaba en las telenovelas. En medio de risas, recordó el dramático protagonizado por la ex miss Catherine Fullop -esposa de su paisano Osvaldo Sabatini- y el galán Fernando Carrillo. Se declaró fiel admirador de la modista Carolina Herrera, hasta el punto de coleccionar los perfumes de la casa que dirige la diseñadora, famosa por sus trajes de lunares blancos y negros.
Con su pausada y melodiosa voz, Yousef Constantino comentó proyectos a futuro, los inicios en la danza y una que otra anécdota de su fructífera carrera como primer bailarín de la Arabian Dance Company, que dirige el profesor Amir Thaleb.
La entrevista se realizó en horas de la noche del domingo 18 de noviembre. A pesar de haber dictado un taller de ritmos para profesoras y cenar con unas amigas, en su rostro no evidenció rasgos de cansancio. Su inteligencia y espontaneidad salieron a flote.
¿Cuándo descubrió su interés por el baile a nivel profesional?
Fíjate, amo la danza oriental, me viene de cuna por la herencia de mi madre, quien era hija de egipcios. Empecé en un grupo folklórico libanés a los doce años y allí permanecí hasta los quince. Terminé la secundaria y quería ingresar a la universidad para convertirme en abogado penalista, en ese momento, el maestro Amir Thaleb, me convocó para ingresar a su compañía.
Entré en un dilema si seguir con mis estudios o continuar con la danza, pero el profesor se reunió conmigo y me sugirió que tomara la danza a nivel profesional porque me veía condiciones para dedicarme a esto de por vida.
Mi formación como instructor de danza del vientre la recibí con algunos profesores egipcios radicados en Brasil. Se me hizo fácil porque domino varios idiomas: el árabe, hebreo, portugués; francés, alemán, además del español. Esta fue la mejor decisión, estoy contento de seguir de la mano de mi maestro y de transmitir mis conocimientos a alumnas de Argentina y otros países.
¿Para sus padres fue fácil la decisión de tener un hijo dedicado a la danza árabe?
Mi mamá siempre me apoyó, mi papá no estaba en total desacuerdo, pero hubiese preferido que lo hiciera por hobby, aunque después cuando empecé a bailar fue el primero que adquirió entradas para ver a su hijo, ahora soy su orgullo (risas). Al principio fue duro para mí, fue una cosa de juego, me "lanzo a la pirueta" como decimos allá y tengo mi trayectoria.
¿A qué se dedica su hermana?
Mi hermana es siete años mayor que yo, es la madre de un sobrino hermoso al que amo mucho. Ella es profesora de danzas españolas, sintió inclinación por la herencia de mi papá, ya no ejerce, está dedicada a su profesión y a la familia. Bailó en teatros por mucho tiempo, pero en estos momentos su prioridad es su esposo e hijo.
Un bailarín necesita mucha dedicación, ¿cómo describe los once años con el maestro Amir Thaleb?
Los describo como mis años de oro, la mejor etapa de mi vida, no sé si en el futuro vendrá algo mejor. El maestro Amir es para mí un hermano mayor en lo personal y un padre en la danza. Lo respeto mucho y por sobre todas las cosas, es una persona maravillosa, destaco mucho su espíritu. Mi sueño es el día de mañana poder seguir a su lado, si abro una academia sería una sucursal, que tenga mi nombre pero que vaya paralela a su escuela. Quiero seguir firme, que pueda contar conmigo y yo con él, seguir siendo su alumno, porque siempre voy a ser su alumno.
Precisamente el profesor Amir Thaleb ha formado a reconocidas danzarinas como Saida, Maida, Sarat, cada una tiene su forma particular de bailar ¿Cual es su estilo?
Mi estilo es lo tradicional, si bien es cierto que la danza está atravesando muchas fusiones y técnicas de otras disciplinas como el jazz y el ballet, yo las incorporo pero que prevalezca el estilo oriental y el egipcio. También me gustan las danzas folklóricas tunecinas, marroquíes.
¿Cómo perciben los nativos de Egipto, Marruecos sus bailes, qué le han comentado?
Bueno yo bailé en la embajada de Egipto con el resto de los compañeros de la Arabian Dance Company y recibí muy buenas críticas. Me siento bien cuando me toca agasajar a los nativos de Egipto. Estoy abierto a las críticas favorables y desfavorables como profesional, aunque todavía no he escuchado malos comentarios. Cuando me presento tengo nervios, intento estar pendiente de todo, el maquillaje, la música, cuidar todos los detalles y brindar un buen arte.
¿Cómo se prepara para salir al escenario, tiene algún ritual o le dedica el baile a alguien?
Cada vez que me presento en un show o evento, lo que hago es una lista para no olvidar nada, pero no tengo cábalas. Lo que siempre hago es pedirle a mi mamá, la perdí hace tres años, siempre le pido que me acompañe y me dé la fuerza y el apoyo que me dio siempre. Cada estreno y presentación es para ella, no la tengo en materia pero la tengo dentro de mí. Fue un ser muy especial.
¿Lo más bonito que le ha sucedido?
Siempre vivo la adrenalina del escenario, esos nervios que no fallan, una vez que subo al escenario, me transformo. Soy una persona muy tímida, cuando recibo los aplausos, escapo a los saludos y cada vez que saludo, siempre digo: "espero que pase rápido", me cohíbo.
En cuanto a situaciones no muy graciosas, recuerdo una vez que me cayó la falda bailando o cuando me tropecé y resolví para que el público no lo notara. Otra cosa que no me gusta es tener que hablar con micrófono, sentir que me escuchan es terrible, siempre le pido a los animadores que no me lo coloquen porque no me gusta mi voz (risas).
Tiene fama de ser exigente...
Soy muy exigente y cada año estoy peor, pero bueno es por amor a la danza me gusta hacer las cosas bien y que mis alumnas cumplan. Exijo sobre la técnica, la expresión, hago hincapié en cada movimiento. Mis coreografías son complicadas porque me gusta que la bailarina aproveche cada "dum" que propone la música, que lo respete, intento no repetir un paso de la derecha en la izquierda, que sea una coreo compleja..
Un mensaje para las bailarinas y alumnas venezolanas
Que tomen la danza como algo serio y lindo, además de placentero. A las profesoras les sugiero que sigan estudiando, tomen seminarios y cursos, no entren en la competencia mediocre, mucho menos que sientan celos de sus alumnas, porque si quieren enseñar que lo demuestren y den todo. No hay nada más gratificante que un alumno supere a su maestro.
Conócelo
Yousef Constantino nació el 15 de junio de 1979 y sus libros favoritos son las novelas francesas y las del autor Paulo Coelho. Le gusta la música del español Alejandro Sanz. Cree que la canción más linda que ha escuchado es: Si tú me miras.
Lo enamoran con dulzura, sorpresas y lealtad. Colecciona monumentos en miniatura de los lugares que ha visitado. De Venezuela se llevó una artesanía que representa una casa merideña, un almanaque con los lugares más hermosos y exóticos y una dama de antaño, sentada en una piedra de río. Todos estos objetos fueron obsequios de las alumnas y profesoras venezolanas, quienes aprendieron danza oriental y bailes tunesinos. |
|